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En su pronóstico anual de huracanes para el Pacífico nororiental, emitido el 21 de mayo, la NOAA predijo una temporada de huracanes de 2026 superior al promedio tanto en el Pacífico oriental (para tormentas que afectan a México) como en el Pacífico central (para tormentas que afectan a Hawái). El pronóstico para el Pacífico oriental indica un 70% de probabilidad de entre 15 y 22 tormentas con nombre, de las cuales se espera que entre 9 y 14 se conviertan en huracanes, incluyendo entre 5 y 9 huracanes mayores. Se prevé que la energía ciclónica acumulada (ACE) alcance entre el 120% y el 190% de la mediana. Utilizando el punto medio de estos rangos, la NOAA prevé 18,5 tormentas nombradas, 11,5 huracanes y 7 huracanes mayores. Estas cifras están muy por encima de los promedios de 1991-2020, que son 15 tormentas con nombre, ocho huracanes y cuatro huracanes mayores.
La principal influencia en el pronóstico de esta temporada es el evento de El Niño potencialmente poderoso que está comenzando a desarrollarse. Durante los cinco años con eventos fuertes de El Niño desde 1972, la actividad de huracanes en el Pacífico oriental aumentó en aproximadamente cuatro tormentas con nombre adicionales, entre dos y tres huracanes más, y entre uno y dos huracanes mayores adicionales por año (gracias a Jon Erdman de weather.com por esas estadísticas).
Para el Pacífico central —que incluye las aguas cercanas a Hawái—, el pronóstico de la NOAA indica una probabilidad del 70% de entre 5 y 13 ciclones tropicales (incluidos depresiones tropicales, tormentas tropicales y huracanes). Una temporada promedio en esa región suele registrar entre 4 y 5 ciclones tropicales.
Las aguas del Pacífico tropical se están calentando con fuerza este mes como respuesta al evento de El Niño que se espera que llegue este verano, y las aguas inusualmente cálidas que El Niño trae a esta región normalmente provocan una actividad de huracanes muy por encima del promedio frente a la costa de México y cerca de Hawái. El evento más reciente de un fuerte El Niño fue en 2015, cuando se estableció el récord del ciclón tropical más intenso jamás registrado: el Huracán Patricia se formó frente a la costa del Pacífico mexicano sobre aguas con temperaturas récord de entre 30,5 y 31 grados centígrados (87-88 °F). Patricia alcanzó vientos máximos de 215 mph (345 km/h) el 23 de octubre de 2015, antes de tocar tierra en México con intensidad de categoría 4.
El huracán más fuerte jamás registrado en el Pacífico oriental antes de 2015, el Huracán Linda de Categoría 5 (Fig. 1), ocurrió en 1997, cuando también se registró un fuerte El Niño. Linda registró vientos sostenidos de 185 mph (295 km/h) y una presión central de 902 mb el 12 de septiembre.

TSR pronostica una temporada de tifones superior al promedio
El pronóstico de Tropical Storm Risk (TSR) para la temporada de tifones de 2026 en el Pacífico noroccidental, emitido el 12 de mayo, predijo una actividad alrededor de un 25% por encima de la climatología de 1991-2020. El pronóstico prevé:
- 27 tormentas tropicales, 18 tifones, 11 tifones mayores y un índice de energía ciclónica acumulada (ACE) de 410. Los promedios de 1991-2020 son: 26 tormentas con nombre, 16 tifones, 9 tifones mayores y un índice ACE de 301.
- Una probabilidad del 82% de que el índice ACE se ubique en el tercil superior (>328), del 14% de que se sitúe en el tercil medio (259-328) y del 4% de que quede en el tercil inferior (<259).
El principal factor que subyace al pronóstico de TSR para una temporada activa de tifones es el desarrollo previsto de un evento de El Niño fuerte durante el verano y el otoño de 2026.
El Pacífico noroccidental ya ha tenido un comienzo intimidante: el segundo tifón más fuerte jamás observado tan temprano en el año, el Supertifón Sinkalu, se intensificó rápidamente hasta alcanzar la categoría 5 con vientos de 175 mph (280 km/h) el 12 de abril de 2026, en aguas ubicadas a unos cientos de millas al sureste de Guam. Sinlaku causó una destrucción catastrófica en las Islas Marianas del Norte, particularmente en Saipán y Tinián, después de tocar tierra como una tormenta de Categoría 4 con vientos de 145 mph (230 km/h) el 14 de abril. Sinkalu también provocó graves daños por más de 435 millones de dólares en Guam.
En lo que va de la temporada, el Pacífico noroccidental ha registrado cuatro tormentas nombradas, un tifón y un tifón mayor. Los promedios de 1991-2020 para esta época del año son 2.5 tormentas con nombre, 1.2 tifones y 0.8 tifones mayores. El índice ACE se encuentra actualmente en un 190% del promedio.

Temporadas de tifones reforzadas por El Niño
El Pacífico noroccidental suele experimentar un aumento de la actividad de tifones durante los eventos de El Niño, en gran parte porque las aguas más cálidas se desplazan más hacia el este. Durante los años de El Niño, los tifones recorren trayectorias más largas sobre el océano antes de impactar Asia, lo que incrementa la probabilidad de que se conviertan en tormentas mayores.
El año de El Niño de 1997 registró un número récord de tormentas de Categoría 5 en el Pacífico noroccidental: diez, junto con un índice ACE récord de 594. En un momento dado, el 17 de octubre de 1997, el supertifón Joan alcanzó vientos máximos sostenidos de 185 mph (295 km/h), mientras que el supertifón Iván registró vientos máximos de 180 mph (290 km/h), lo que constituye la única ocasión registrada en la que dos tormentas de Categoría 5 de intensidad tan extrema existieron simultáneamente (Fig. 1).
Bob Henson contribuyó a esta publicación y fue traducido por Irene Sans.


