Múltiples récords históricos de calor para el mes de marzo se derrumbaron el miércoles y jueves el 18 y el 19 de marzo, cuando uno de los eventos meteorológicos más extremos de la historia mundial azotó el suroeste de Estados Unidos y el extremo noroeste de México con un calor sin precedentes para esta época del año. Numerosas localidades registraron las temperaturas de 100°F (37.8°C) más tempranas de su historia, pulverizando récords absolutos de marzo e incluso de abril; se espera que las temperaturas escalen aún más en algunas zonas el viernes y el sábado, cuando el calor alcance su punto culminante.
La intensa cresta de alta presión responsable de la ola de calor alcanzó su pico el jueves, llegando a una intensidad de aproximadamente 3.5 a 4 desviaciones estándar por encima de lo normal (para los más técnicos, la altura de 500 milibares llegó a un máximo de unos 597 decámetros). Aunque esta cresta se está debilitando lentamente, nuevos pulsos de calor récord para marzo podrían desatarse desde el desierto del suroeste hasta Texas entre el martes y el jueves. Tanto México como Estados Unidos ya registraron esta semana sus temperaturas más altas en marzo de las que se tiene registro. El miércoles, Mexicali estableció un récord de marzo para México con 40.9°C (105.6°F), y el jueves ese nuevo récord fue superado con 42.5°C (108.5°F) en Hermosillo. Por su parte, el récord de marzo en Estados Unidos de 108°F (42.2°C), establecido en Rio Grande City, Texas, el 30 de marzo de 1954, fue igualado en North Shore, California, el miércoles, y luego superado el jueves con 110°F (43.3°C) en Martinez Lake, Arizona.
“Prácticamente imposible” sin la intervención humana
Un estudio de atribución rápida publicado el viernes por el grupo de investigación World Weather Attribution concluyó que la actual ola de calor sería prácticamente imposible en un mundo sin el cambio climático provocado por el ser humano. Las temperaturas globales han aumentado aproximadamente 1.3 grados Celsius desde la era preindustrial, pero la región afectada se está calentando de forma más drástica que muchas otras partes del mundo, y una cada vez más extensa “cola larga” en el extremo cálido del espectro climático permite ahora que los episodios de calor regional más extremos se incrementen de manera sustancialmente mayor a esos 1.3 grados Celsius.
Entre los hallazgos del estudio de atribución rápida:
- Más caliente y más probable: El mercurio en esta ola de calor subió aproximadamente 1.4°F (0.8°C) más de lo que habría subido hace tan solo una década, y unos 4.7°F (2.6°C) más de lo que habría subido en un mundo preindustrial.
- Rareza del evento: A pesar de su creciente probabilidad, una ola de calor de esta magnitud sigue siendo un evento poco frecuente en el clima actual y se estima que ocurre aproximadamente una vez cada 500 años en cualquier lugar determinado.
- Momento del año: En la zona más afectada, marzo es el mes que muestra actualmente la señal de calentamiento a largo plazo más significativa en cuanto a extremos de calor. Las temperaturas típicas de marzo han aumentado hasta 6 grados Celsius en partes de esta región.
- Velocidad del cambio: En tan solo una década, un evento de esta magnitud se ha vuelto aproximadamente cuatro veces más probable debido al cambio climático.

Conclusiones similares —en el sentido de que la intensidad y el alcance de la actual ola de calor habrían sido prácticamente imposibles sin el cambio climático de origen humano— se reflejan en los resultados del Índice de Cambio Climático. Esta herramienta, creada por la organización sin fines de lucro Climate Central, estima en qué medida el cambio climático ha alterado las probabilidades de que ocurra un fenómeno extremo determinado.
El Índice de Cambio Climático para las temperaturas en Estados Unidos el viernes 20 de marzo (véase la Fig. 2 arriba) muestra amplias zonas con resultados de Nivel 5. Estos indican los lugares donde el cambio climático ha quintuplicado las probabilidades del extremo representado. Valores tan elevados sitúan el evento en un terreno donde su probabilidad en un clima preindustrial sería extraordinariamente pequeña.
Además de los efectos directos de esta ola de calor de aparición rápida y varios días de duración —incluido el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor—, es probable que los efectos indirectos sobre la agricultura, el suministro de agua y los incendios forestales asciendan a miles de millones de dólares. Las implicaciones para el suroeste de Estados Unidos son especialmente preocupantes, ya que el manto de nieve ya venía registrando niveles en o cerca de mínimos históricos. La enorme cresta de alta presión asociada a la ola de calor en curso no solo está suprimiendo cualquier esperanza inmediata de nevadas tardías, sino que también está acelerando el deshielo de la nieve que aún queda.
Dos récords mensuales de calor consecutivos en Estados Unidos
Marzo de 2026 es el segundo mes consecutivo en el que Estados Unidos establece un récord histórico de calor mensual. El 19 de febrero, las temperaturas se dispararon hasta los 41.1°C (106°F) en Falcon Dam, en el sur de Texas, la temperatura más alta jamás registrada durante el invierno meteorológico (diciembre-febrero) en Estados Unidos. La temperatura invernal más alta anterior en el país, según el Servicio Meteorológico Nacional de Brownsville, fue de 40°C (104°F) en Rio Grande City, Texas, el 25 de febrero de 1902.
En cuanto al invierno astronómico, este concluyó con el equinoccio de primavera a las 10:46 a.m. hora del este del viernes 20 de marzo, por lo que la lectura del jueves de 110°F (43.3°C) en Martinez Lake, Arizona, de confirmarse, quedará como la temperatura más alta jamás registrada en Estados Unidos durante el invierno astronómico.
El lunes, la Red Nacional de Fenología informó que la brotación primaveral de las hojas va muy por delante del promedio en muchas partes de Estados Unidos, incluyendo tres a cinco semanas de adelanto en partes de Colorado, Kansas y las Grandes Llanuras del Norte, y dos a tres semanas de adelanto en grandes zonas del Medio Oeste, mientras que la brotación lleva un retraso de una a dos semanas en partes del sureste costero. La floración temprana generalizada podría dejar árboles y arbustos vulnerables a una helada de abril más acorde con la temporada.

Verdaderamente disparatado: superar el récord histórico mensual anterior durante 12 días consecutivos
En Flagstaff, Arizona, ciudad de acceso al Gran Cañón, donde los registros meteorológicos se remontan a 1898, el récord histórico de temperatura en marzo antes de esta descabellada semana era de 73°F (22.8°C), registrado el 17 de marzo de 2007. El martes, Flagstaff igualó ese récord; el miércoles lo superó por tres grados; y el jueves alcanzó los 84°F (28.9°C), demoliendo el antiguo récord de marzo por un asombroso margen de 11 grados, y superando además el récord histórico de calor para el mes de abril por cuatro grados.
Como detalló el jueves el meteorólogo Alan Gerard en su boletín de Substack Balanced Weather, la temperatura máxima prevista para cada uno de los próximos nueve días —incluso un aparentemente “fresco” 73°F (22.8°C) el sábado 28 de marzo— habría constituido un récord mensual antes de este año. Eso supondría 12 días consecutivos con temperaturas máximas iguales o superiores al anterior récord mensual histórico de Flagstaff. Historias similares se están viviendo en incontables otras estaciones con largos períodos de registro en el oeste del país.
Cinco estados ya han roto o igualado sus récords históricos de calor mensual esta semana, según los registros e informes recopilados por el experto en récords meteorológicos Maximiliano Herrera y Christopher Burt:
Récords históricos estatales de temperatura máxima para el mes de marzo establecidos esta semana:
Miércoles 18 de marzo
- California: 108°F (42.2°C) en North Shore (récord anterior: 107°F, Mecca Fire Station, 21 de marzo de 2004)
- Arizona: 105°F (40.6°C) en Laguna y Fort Yuma (récord anterior: 104°F, Yuma Quartermaster Station, 21 de marzo de 2004)
- Wyoming: 86°F (30°C) en Belle Fourche (empate, establecido por primera vez en Pine Bluffs el 20 de marzo de 1907)
Jueves 19 de marzo
- Arizona: 110°F (43.3°C) en Martinez Lake (récord anterior: 105°F, establecido el día anterior en Laguna y Fort Yuma)
- California: 109°F (42.8°C) en Dos Palmas, Buttercup y Cahuilla (récord anterior: 108°F, establecido el día anterior en North Shore)
- Nevada: 103°F (39.4°C) en Laughlin (récord anterior: 100°F en Laughlin el 17 de marzo de 2007, y en Bunkerville el 18 de marzo de 2007)
- Utah: 93°F (33.9°C) en St. George, Zion Canyon, White Riff y San Juan (empate, establecido por primera vez en La Verkin el 21 de marzo de 2004, y en Lytle Ranch el 22 de marzo de 2004)
- Wyoming: 87°F (30.6°C) en Torrington y Guernsey (récord anterior: 86°F, establecido el día anterior en Belle Fourche, y en Pine Bluffs el 20 de marzo de 1907)
Numerosas ciudades y localidades también han roto sus récords históricos de marzo, incluyendo, tan al norte como Denver, Colorado (85°F/29.4°C el jueves, superando los 84°F del 26 de marzo de 1971) y Rapid City, Dakota del Sur (86°F/30°C, superando los 84°F del 15 de marzo de 2015). Y como señala Herrera, decenas de localidades ya han superado sus récords históricos absolutos de abril, entre ellas Kingman y Flagstaff, Arizona, y Albuquerque, Nuevo México.
Christopher Burt contribuyó a este artículo.


